jueves, 10 de mayo de 2012

Una hoz que corta y un martillo que golpea

En 1992 se dio el mayor hecho representativo del gobierno de Alberto Fujimori, la captura de Abimael Guzmán. Hasta ese momento se creía que el terrorismo senderista había sido arrancado de raíz y hoy podemos decir, que no fue así.   
 Sus actos destructivos, matanzas, amenazas y más eran las cualidades de este grupo terrorista que en los 80 y 90 se encargaron de sembrar  el terror en todas las partes del Perú; solamente las estrategias inhumanas de Fujimori y Montesinos, con su llamado Grupo Colina, frenaron las atrocidades causadas por Sendero Luminoso, se podría decir que se enfrentó el terror contra el terror, el terrorismo senderista y el terrorismo de estado.
Pero este año Sendero Luminoso ha reaparecido, con la misma escusa de siempre: “lucha por el pueblo”, parece que ellos no saben que el pueblo es precisamente el opositor de su ideología retorcida y despiadada. Con su llamada “lucha armada” pretenden cambiar al estado peruano por un estado comunista, pero están equivocados si piensan que el Perú cambiara simplemente con una nueva forma de economía y de gobierno, nuestro país cambiará cuando erradiquemos las injusticias y actos de violencia como el terrorismo por ejemplo.
Se pensó que, con la actuara del camarada “Artemio” se estaría dando el fin del último bastión de SL, pues la esperanza de esa verdad no duro mucho, en el mes de abril se desato una serie de acontecimientos muy ligados al accionar senderista, primero se dio con un secuestro y posterior liberación, para luego terminar con las emboscadas y asesinatos, digno de los cobardes que atacan y no dan la cara. Precisamente en este juego patentado por los subversivos, la vida de varios efectivos se les fue arrancada y dejó el dolor en sus familias.
Habrá que tener en alto la valerosa acción de los suboficiales, ahora fallecidos, Cesar Vilca y Lander Tamani, del sobreviviente Luis Astuquillca; victimas del narco-terrorismo que se vive en el VRAE por estos días, una zona que se a visto manchada por la sangre de nuestras fuerzas del orden y que se encuentra bajo el dominio de los salvajes terroristas que llevan su filosofía y la tratan de imponerla a cualquier precio.
El terrorismo hoy en día es algo que nos debe causar preocupación en el sentido de no hallar una manera eficaz de frenar sus acciones de maldad que le causan un grave daño al estado peruano, un daño general que trata de cubrir todo de rojo e imponer el sello de la hoz y el martillo.   

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